miércoles, 10 de marzo de 2010

VIDA CORTADA


A las tres de la tarde de el miercoles, Y con el calor de ese magistral tono color rosa de la misma, acompañada de los sonidos alegres que brotaban de las casas del barrio cententenario, se encontraban charlando por disposiciones de la vida, algunas personas afuera de sus casas, entre ellas doña Angela Gomes. una ciudadana al parecer comùn, porque habla, se rie, y como dice la gente de el barrio tambien chismocea, pero lo que no parece ser comùn en ella, es que le hacen falta dos piernas.


"yo caì el 22 de agosto de 1997". antes de el accidente con la mina me dedicaba al campo. tenìa que trabajar muy duro porque a mi marido lo mato la guerrila, y quede viuda con mis ocho hijos, entonces iba al campo y hacia todo lo que hace el hombre: sembraba, limpiaba la tierra con machete, recogia leña... el dia que pisè esa mina todo se acabò para mi. habia oido hablar de minas, pero estaba confiada porque donde yo vivia decian que no habian de esas trampas. en ese preciso momento, recuerda que estaba alzando lleña con uno de sus hijos.... ya habiamos terminado y saque el mulo al puesto, cuando me devolvia por el otro mulo pise la mina... hasta ese dia fui feliz.


nunca perdi el sentido, me vi los pies destrozados, y pensaba que ojala vinieran a matarme. sentia mucha sed, queria como botarme a un rio y si ojala pudiera tragarme toda el agua que estubiera alli, recuerdo que gritaba "denme de beber" me estoy muriendo.. y lo unico que escuchaba era que la gente de alrededor decia, no, nole den porque se puede ahogar y se muere. nadie sabia que aunque estaba heria eso hubiera sido lo mejor morirme.


me llevaron al hospital san jorge de tunja, alla me amputaron las piernas, despues de eso quede en silla de ruedas, es muy dificil volver al campo en silla de ruedas, porque uno ya no sirve para nada: apenas y podia barrer, y mis hijos no me dejaban hacer nada, porque si cosinaba me podia quemar, cortar o algo parecido, la verdad es que me sentia incervible. me queria morir. y en alguno de esos momentos de mi vida pence en quitarme la vida. pero pense en mis hijos y desidi continuar.


mi vida con mis hijos ha sido muy dura, cuando tenia piernas podia moverme de un lado a otro, trabajaba tranquilamente en el campo, mejor dicho no, nos faltaba nada, porque en el campo usted come lo que cultiva, y claro està, de eso se vive, ami, me toco vender mis cositas, eso si quede praticamente en la calle y todo porque... para poder pagar el hospital, eso fue muy duro para mi.


despues de ese trancurso punzante, mis hijos y yo desidimos trasladarnos a la ciudad de pasto, por motivos de trabajo de uno de mis hijos, "el mayor", dando gracias a Dios , podria decir que estoy rodeada de gente que me estima, no solo ami sino tambien a los mios, no tenemos lo sificiente (en cuanto a dinero), pero vivimos con dignidad...


me duele mucho haber dejado mi tierra, pero quiero dejar esa parte de mi vida olvidada para siempre, quiero salir adelante, y dejar el pasado atras. asì doña Angela dejando correr sus lagrimas por sus mejillas, y aunque sonriendole a la vida quiere seguir su rumbo caminando por la vida de la muerte, con su alma en las manos.



1 comentario:

  1. Nathalie: primero, felicitaciones por tu esfuerzo, por tu compromiso y responsabilidad para asumir esta materia. He leído tus trabajos con mucha atención. Resalto la manera cómo encuentras historias, lo haces con un olfato periodístico innato. encuentras personajes que tienen historias muy marcadas. Se evidencia, en tus escritos, la escucha atenta en las entrevistas, la toma de notas, en fin, un seguimiento detallado a lo que la fuente te dice, y eso, para empezar, es muy valioso. Es necesario fortalecer la estructura de las crónicas, pensarlas como una película, en la cual la primera imagen, y la última imagen, no son cualquier imagen: ya están cargadas de sentido, ya refieren elementos esenciales... Y aquí, la narración es vital. ¿Cuál es la acción con mayor fuerza en la historia? preguntarse esto y decidir si empezar por ahí, o por lo menos que esta acción esté insinuada o cerca al inicio. El cronista determina el tiempo de la historia, y no al contrario. Puede desarmar el reloj y hacer que el tiempo esté al servicio de la historia, y no la historia al servicio del tiempo. Describe personajes y se apoya en su estilo para narrar. Las historias, son ricas en sustantivos, porque el periodista sabe cómo se llama cada cosa, sitúa cada elemento con precisión... ah, y para esto sabe que las palabras son su precisa caja de herramientas, y cuando necesita el martillo, ahí está el martillo, con sus consonantes precisas, con sus vocales exactas. Necesita un martillo y no un alicate. Sabe que si cambia una sola consonante toma una herramienta distinta a la que necesita...por eso es cuidadoso con la gramática. Es necesario, en este punto, que revises la ortografía integral de tus textos, por cuanto hay muchas dificultades al respecto. Antes de publicar, es necesario leer, leer y releer el texto. Entregárselo a los compañeros funciona, a fin de descubrir errores que ya no son evidentes para quien los escribe; preguntarse por la ortografía de las palabras utilizadas, cuando se sabe que esa es una debilidad propia, es una necesidad que debe ser resuelta con diccionario en mano. No preguntes cómo se escribe una palabra, consúltalo en el diccionario. Un buen diccionario, claro: Vigésima Segunda Edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Por otra parte, saltar del análisis a la síntesis, menos palabras -por asunto de economía gramatical y de estilo directo, y más sentido. Por lo demás, felicitaciones por tu trabajo y por tu esfuerzo. Por favor, sigue estas sugerencias. Tu nota es 4.3. El profe.

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